Los aceites automotrices pueden ser clasificados en cuatro categorías básicas, las cuales son las siguientes:

Aceite sintético: las moléculas del aceite sintético tienen una forma más uniforme y contienen menos impurezas que las moléculas de los aceites convencionales. Ofrece un mejor desempeño en temperaturas extremadamente altas o bajas y están generalmente formulados con aditivos de alto rendimiento.

Aceite semi-sintético; incorpora una mezcla de aceites base sintéticos y convencionales con el fin de brindar mayor resistencia a la oxidación (en comparación con el aceite convencional). También se caracteriza por tener excelentes propiedades en bajas temperaturas.

Aceite de alto kilometraje: diseñado para vehículos más viejos o recientes con más de 120,000 kilómetros. Un aceite de este tipo reduce el quemado de aceite y ayuda a sellar fugas que se presenten en motores más viejos.

Aceite convencional: tiene un rango amplio de grados de viscosidad y niveles de calidad. Se recomienda para conductores con autos de motor sencillo y un estilo de manejo regular.

Artículo creado con información de Penzoil.com.